Mantenimiento: Evitar el uso de solventes y agentes abrasivos. Realiza una inspección visual antes y después de cada jornada para detectar fisuras, deformaciones o desgaste.
Almacenamiento: Se recomienda almacenar en lugares que no estén expuestos a la luz solar, mantener en su bolsa y libre de exposición a químicos con altos niveles de concentración, físicos (humedad, polvo, cambios bruscos de temperatura y altas o bajas temperaturas) y biológicos.